TYD-006 Uniformed Girls’ Packed Molester Bus 4 Hentai Live Action [Sin Censura] Online
TYD-006 Uniformed Girls’ Packed Molester Bus 4
En un autobús escolar abarrotado de la tarde, un hombre común, algo gordito y visiblemente tímido, sube con su maletín y se sienta al final, tratando de pasar desapercibido. Lleva traje arrugado, gafas gruesas y la mirada baja. A su alrededor viajan más de quince chicas de uniforme: faldas plisadas cortas, blusas blancas ajustadas, medias hasta el muslo y ese aire inocente y travieso que solo tienen las estudiantes al salir de clases.
Al principio solo son roces “accidentales”. Una mano se desliza por su muslo cuando el bus frena, otra le acaricia disimuladamente la nuca. Él se sonroja, intenta apartarse, pero no hay espacio. Pronto las risas bajas se vuelven susurros calientes al oído. “Qué rico olor tienes…”, “¿Nunca te han tocado así?”. Las chicas más atrevidas se pegan a él por todos lados, sus cuerpos jóvenes y firmes lo envuelven por completo.
En cuestión de minutos lo tienen rodeado como un muro de carne suave y caliente. Una le desabrocha el cinturón con dedos expertos mientras otra le baja la cremallera. Sus manos pequeñas y ansiosas liberan su miembro ya endurecido por la sorpresa y el roce constante. Lo acarician despacio, turnándose, untando la humedad que brota de la punta por todo el tronco. Él gime bajito, intenta protestar, pero una boca se pega a la suya y lo calla con un beso profundo y húmedo.
La ropa vuela. Su camisa cae al suelo del bus, los pantalones se enredan en sus tobillos. Las chicas se arrodillan a su alrededor, lamen, chupan y succionan con avidez mientras el vehículo sigue avanzando indiferente. Una se sube a horcajadas sobre él, se levanta la falda y se empala despacio, gimiendo fuerte cuando lo siente entrar hasta el fondo. Otra se coloca detrás y le besa el cuello mientras frota sus pechos contra su espalda.
El bus se convierte en un festival de jadeos y carne. Lo pasan de una a otra como si fuera un juguete vivo: una lo cabalga de frente, otra de espaldas, dos más se turnan para sentarse en su cara y hacer que las lama hasta que tiemblan de placer. Sus cuerpos sudorosos se deslizan unos contra otros, los uniformes desabrochados dejan ver piel brillante, pezones duros, muslos temblorosos. Él ya no se resiste; se entrega por completo, embistiendo con fuerza cada vez que una nueva chica se sienta encima y aprieta alrededor de él.
Cuando llega el clímax colectivo, todas se arrodillan a su alrededor otra vez. Manos expertas lo acarician rápido y fuerte hasta que explota en chorros calientes y abundantes que salpican sus rostros sonrientes, sus lenguas ansiosas, sus uniformes manchados. Ellas se lamen entre sí, se besan compartiendo su sabor, riendo mientras él queda exhausto, tembloroso y completamente cubierto de sus fluidos.
El bus sigue su ruta como si nada. Las chicas se arreglan el cabello, se abotonan las blusas y bajan en la siguiente parada, dejando al hombre solo, desnudo y aturdido, con la ropa hecha un desastre y una sonrisa boba en la cara.869msFast


















