La elegante secretaria Kirishima Rin aparenta ser profesional y seria, pero en realidad es una mujer lujuriosa que no resiste la tentación de su jefe. Bajo el escritorio lo complace con su boca, y en las reuniones convierte la mesa de conferencias en su cama improvisada, cabalgándolo con pasión.
Con su traje ajustado y pechos rebotando, se entrega por completo en cada rincón de la oficina, pasando de asistente perfecta a secretaria ardiente y sumisa que disfruta siendo usada sin descanso.
