Durante una década, ha vivido con un secreto ardiente, un deseo silencioso e inconfesable por la mujer que lo crio: su madre. En el fondo de su pecho, ese sentimiento pecaminoso no hizo más que crecer con los años, alimentado por la intimidad cotidiana, sus curvas maduras, su dulzura maternal… hasta volverse insoportable.
Ahora, ha tomado una decisión: solo tiene siete días para romper todos los límites, cruzar esa línea que jamás debió imaginar. Siete días para convertir a su madre en su amante, su mujer, con la cual tendrá sexo día y noche sin parar.
