Ijiwaru na Suraimu- Dakkoku Jirou [3D][Descarga Mega y Mediafire] Online

Ijiwaru na Suraimu- Dakkoku Jirou

En un bosque encantado, el joven explorador Kaito tropieza con una cueva húmeda donde habita una slime rosada y juguetona, de forma femenina y ojos pícaros. Al principio, la criatura parece inofensiva, rebotando con curiosidad alrededor de sus botas. Pero pronto revela su naturaleza traviesa: se desliza bajo su ropa, envolviendo su miembro endurecido con su masa gelatinosa y cálida. Kaito jadea, intentando apartarla, pero la slime se adhiere, succionando con pulsaciones rítmicas que lo hacen temblar de placer inmediato.
La slime, astuta, lo arrincona contra una roca musgosa. Se moldea en una figura voluptuosa, presionando su cuerpo viscoso contra el de él. Con movimientos ondulantes, lo monta en posición superior, su interior resbaladizo engullendo su erección por completo. Kaito gime, hips empujando instintivamente mientras ella aprieta y relaja, extrayendo chorros de semen con cada vaivén experto. "¡No pares!", suplica él, rendido al éxtasis. La slime ríe con burbujas, acelerando hasta que eyacula una y otra vez, su esencia blanca mezclándose en su transparencia.
No satisfecha, la criatura lo voltea, envolviéndolo en tentáculos translúcidos que masajean su sensible glande post-orgasmo. Lo obliga a una segunda ronda, cabalgándolo con furia, su forma rebotando y chorreando fluidos. Kaito, exhausto pero adicto, se entrega: sus caderas se alzan para profundizar la penetración, sintiendo cómo ella absorbe cada gota. En un clímax brutal, la slime contrae su núcleo, ordeñándolo hasta el último espasmo, dejando su cuerpo laxo y vacío.
Al amanecer, Kaito despierta solo, marcado por chupetones viscosos. La slime regresa noches después, repitiendo el ritual: lo despierta lamiendo su entrepierna, lo monta hasta el amanecer, exprimiendo orgasmos interminables. Pronto, él la busca voluntariamente, arrodillado ante su forma cambiante, rogando por más dominación. Ella lo envuelve entero, penetrándolo con extensiones suaves mientras él eyacula en su interior infinito. Derrotado por placer, Kaito se convierte en su juguete eterno, viviendo para ser drenado en sesiones maratónicas de éxtasis gelatinoso. La slime, victoriosa, lo mantiene al borde, alternando caricias suaves y embestidas salvajes, hasta que su mente solo conoce sumisión y vacío total.

noviembre 2, 2025