Iyagaru Hafu no Gimai ni Chu Dashi Made Ato 15 Byo Yamete [3D][Descarga Mega y Mediafire] Online
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Iyagaru Hafu no Gimai ni Chu Dashi Made Ato 15 Byo Yamete
En una tarde tranquila en casa, el protagonista regresa del instituto y encuentra a su hermanastra mestiza —una chica de rasgos exóticos, cabello claro ondulado, piel pálida y curvas pronunciadas— sola en la sala. Ella, siempre distante y algo arrogante por su origen mixto, lo saluda con frialdad, pero él nota cómo su uniforme escolar se ajusta a sus senos abundantes y caderas anchas. La tensión ha crecido desde que viven juntos: miradas furtivas, roces accidentales que duran demasiado. Hoy, el deseo acumulado explota.
Él se acerca por detrás mientras ella lava platos en la cocina, presiona su cuerpo contra el de ella y desliza las manos bajo la blusa, acariciando la piel suave y cálida de su abdomen hasta subir a los senos firmes. Ella se tensa, murmura un "detente" entrecortado, pero no se aparta del todo. Él le besa el cuello, mordisquea la oreja, y baja la mano por el vientre hasta apartar la falda y la ropa interior, rozando la zona íntima ya húmeda por la anticipación prohibida. Ella jadea, intenta cerrar las piernas, pero él las separa con gentileza firme, introduciendo dedos que exploran el interior resbaladizo, moviéndolos en círculos lentos que la hacen arquearse contra la encimera.
La lleva al sofá de la sala, la desnuda por completo revelando pechos redondos con pezones rosados endurecidos y una figura voluptuosa que brilla bajo la luz tenue. La acuesta boca arriba, se posiciona entre sus piernas abiertas ampliamente y frota su miembro endurecido contra la entrada virgen, lubricada por los fluidos que fluyen copiosamente. Ella susurra "no... espera... todavía no", con voz temblorosa, pero sus caderas se elevan instintivamente. Él avanza despacio, sintiendo la estrechez inicial que cede con cada centímetro, hasta enterrarse por completo en el calor apretado. Comienza a moverse con embestidas suaves al principio, luego más profundas y rápidas, golpeando contra el fondo mientras ella gime cada vez más alto, las manos aferradas a sus hombros.
El ritmo acelera; él la besa con urgencia, lengua entrelazada, mientras sus caderas chocan con fuerza rítmica. Ella envuelve las piernas alrededor de su cintura, atrayéndolo más adentro, el placer superando la resistencia inicial. De pronto, él anuncia entre jadeos: "solo quedan 15 segundos... voy a llenarte...". Ella niega con la cabeza, murmura "detente... por favor... adentro no...", pero su cuerpo traiciona: las paredes internas se contraen alrededor de él, apretando con fuerza como si lo invitara. Cuenta los segundos en voz baja —"10... 9... 8..."— mientras acelera las embestidas, cada una más profunda, hasta que llega al límite. Libera una descarga espesa y abundante directamente dentro, llenándola hasta el borde; el exceso rebosa por los lados mientras ella tiembla en un orgasmo involuntario, ojos en blanco por el éxtasis abrumador, gemidos ahogados convirtiéndose en suspiros de aceptación.
Después del clímax, permanece dentro, sintiendo las contracciones residuales que exprimen las últimas gotas. Ella lo mira con expresión confusa, mezcla de vergüenza y satisfacción naciente, respirando agitada. No dice nada más; solo se queda allí, cuerpos entrelazados, el calor del semen derramado sellando el momento. El título resuena en la escena: esos últimos 15 segundos de advertencia inútil, donde el rechazo se transforma en entrega total, dejando a la hermanastra mestiza marcada por dentro, atrapada en un secreto que ya no puede ignorar. El deseo, una vez desatado, promete más encuentros donde la cuenta regresiva volverá a empezar, cada vez con menos resistencia.
febrero 21, 2026