JUQ-846 Mi esposa, Rinko, es una profesora dedicada, siempre firme y respetada en su trabajo. Pero todo cambió cuando un estudiante problemático, descarado y dominante, puso sus ojos en ella. Aprovechándose de su silencio y vulnerabilidad, comenzó a corromperla poco a poco.
Al principio, ella resistía. Pero su cuerpo fue cediendo: la forma en que la tocaba, las palabras sucias al oído, el peligro de ser descubiertos… todo la fue quebrando. Rinko, mi mujer, acabó jadeando de placer bajo ese joven arrogante, permitiendo que su semen llenara su interior mientras yo, su esposo, era testigo impotente de su infidelidad.
Era mi esposa… y ahora se deja poseer por otro. Una y otra vez.
