DOA-136 Mitsuki Nagisa Bondage Training Special [Hentai Live Action][Descarga Mega y Mediafire] Online
- 7 vistas
-
- separator
- Descargar
-
DOA-136 Mitsuki Nagisa Bondage Training Special
En una mansión apartada de las afueras, Mitsuki Nagisa había aceptado esa tarde un juego de confianza absoluta que se extendía más allá de lo que imaginaba al principio. Vestida con una blusa ligera y falda que rozaba sus rodillas, se presentó ante ellos con una sonrisa serena, pero con los ojos brillando de curiosidad y deseo contenido. Eran varios hombres, todos silenciosos y coordinados, que la rodeaban con calma mientras desenrollaban cuerdas de color oscuro que parecían extensiones de sus propias manos.
Comenzaron atándola con paciencia infinita. Uno rodeó sus muñecas, llevándolas cruzadas detrás de la espalda hasta que los hombros se tensaron ligeramente; otro pasó las cuerdas por su torso, creando diamantes que abrazaban sus formas y presionaban justo lo suficiente para recordarle que ya no era dueña absoluta de sus movimientos. Mitsuki respiró hondo, sintiendo cómo la tela de su ropa se arrugaba bajo las fibras ásperas. Las piernas siguieron: tobillos separados y anclados al suelo por manos firmes, obligándola a mantener una postura abierta y vulnerable. Cada nudo nuevo hacía que su piel se erizara, y un calor lento comenzaba a subir desde su vientre mientras varios pares de ojos la observaban con intensidad.
Inmovilizada, sintió múltiples manos recorriendo su cuerpo al mismo tiempo. Unas yemas rozaron la línea de su cuello, bajando por el pecho hasta endurecer los pezones a través de la tela; otras se deslizaron por sus muslos internos, presionando y explorando. Un jadeo escapó de sus labios cuando varios vibradores fríos se posaron contra ella desde distintos ángulos, presionando directamente en los puntos más sensibles. No podía cerrar las piernas ni apartarse; solo podía arquearse contra las cuerdas, que mordían su carne cada vez que intentaba moverse. El placer crecía en oleadas simultáneas, obligándola a temblar sin control, mientras sus gemidos se volvían más profundos y entrecortados, alimentados por las caricias coordinadas de varios hombres que no le daban respiro.
Uno de ellos la elevó entonces, distribuyendo su peso en las ataduras para que flotara a medio camino entre el suelo y el aire. Las vibraciones la recorrían sin piedad desde todos lados, desde los muslos hasta el núcleo de su cuerpo, haciendo que sus caderas se sacudieran en espasmos involuntarios. Mitsuki perdió la noción del tiempo; solo existía la presión de las cuerdas, el calor que se acumulaba dentro y los gemidos que ya no podía contener, mientras manos ajenas seguían estimulándola sin pausa.
Más tarde, con el torso inclinado hacia adelante y las manos aún sujetas a la espalda, sintió cómo uno se colocaba detrás mientras otros la sostenían y tocaban desde los costados. Entró en ella con lentitud al principio, permitiendo que cada centímetro la llenara mientras las cuerdas se tensaban con el movimiento. Pronto el ritmo se volvió firme y profundo; cada embestida hacía que su interior se contrajera con fuerza, amplificando la sensación de plenitud absoluta. Mitsuki jadeaba, el sudor perlaba su frente y resbalaba por su espalda, mezclándose con las marcas rojas que las cuerdas dejaban en su piel. Otros hombres continuaban jugando con su cuerpo: rozando, presionando, besando su cuello y sus formas expuestas, intensificando cada sensación hasta que el placer se volvió abrumador. Contracciones intensas la sacudieron una y otra vez, hasta que un torrente cálido la inundó por dentro, escapando en hilos espesos que bajaron por sus muslos y goteaban sobre el suelo, mientras otro tomaba su lugar y repetía el proceso, prolongando el éxtasis.
Exhausta, quedó suspendida aún en las ataduras, el cuerpo temblando de réplicas, la respiración entrecortada y una sonrisa satisfecha dibujada en sus labios. Las cuerdas, testigos mudos, seguían abrazándola como si nunca fueran a soltarla, mientras los hombres la observaban en silencio, prolongando el eco de un placer que había nacido de la entrega total compartida entre varios.
febrero 24, 2026