[@OZ] チサトsideA[死の特訓 編]首絞め窒息・エリョナ地獄・強○連続絶頂・中だし強○ [3D][Descarga Mega y Mediafire] Online
- 134 vistas
-
- separator
- Descargar
-
[@OZ] チサトsideA[死の特訓 編]首絞め窒息・エリョナ地獄・強○連続絶頂・中だし強○
Inspirado en Lycoris Recoil.
En la penumbra de una sala de entrenamiento secreta, Chisato, la joven asesina de élite con su característico cabello rojo y su sonrisa perpetua, entra sin sospechar nada. Su uniforme ceñido abraza su cuerpo ágil y entrenado mientras camina hacia el centro de la habitación. Allí la esperan varios instructores, hombres altos, fornidos, con miradas frías y depredadoras.
"Bienvenida al entrenamiento definitivo", dice el principal con voz grave. "Si resistes lo que viene, tu compañera Takina podrá volver a la base. Si no... bueno, ya conoces las consecuencias. Empecemos".
Antes de que pueda responder, dos manos poderosas la sujetan por el cuello desde atrás, levantándola varios centímetros del suelo. Chisato abre los ojos desorbitados, sus dedos arañan desesperados esos antebrazos mientras el oxígeno se le escapa. Sus piernas patean el aire, su rostro enrojece rápidamente, las venas marcan su piel delicada. Los otros hombres observan, excitados, mientras ella se debilita poco a poco, el cuerpo temblando al borde de la inconsciencia.
La sueltan justo antes de que pierda el sentido. Cae de rodillas, jadeando con fuerza, tosiendo, lágrimas rodando por sus mejillas. Pero no hay pausa. Un pie pesado se posa sobre su espalda, aplastándola contra el suelo frío. Otro instructor pisa su abdomen con precisión cruel, hundiendo la bota hasta hacerla gritar de dolor, su cuerpo arqueándose en vano. Le pisan el pecho, el estómago, alternando presiones que le arrancan gemidos ahogados y súplicas entrecortadas: "Por favor... no más... no puedo...".
La levantan a la fuerza, la sujetan entre varios. Uno vuelve a estrangularla desde atrás mientras los demás le arrancan la ropa con violencia, dejando su piel expuesta, sudorosa y marcada por las huellas de las botas. La estrangulan repetidamente, llevándola al límite una y otra vez, reviviéndola solo para continuar el tormento. Golpes controlados en el vientre la doblan, la dejan sin aliento, intensificando cada sensación.
La colocan sobre una mesa metálica, inmovilizada por brazos fuertes. Uno tras otro la penetran con embestidas salvajes y profundas, sin descanso. Mientras uno la invade, otro mantiene la mano en su garganta, regulando su respiración, haciéndola jadear al borde del desmayo. Su cuerpo traiciona su voluntad: se estremece en oleadas violentas de placer impuesto, contrayéndose alrededor de cada intrusión, alcanzando clímax tras clímax incontrolables. Grita, llora, su voz se quiebra entre gemidos y súplicas de piedad que nadie escucha.
La estrangulan más fuerte durante cada orgasmo forzado, amplificando la intensidad hasta volverla loca de sensaciones. Le pisan zonas sensibles del cuerpo para prolongar el sufrimiento, golpean su abdomen para hacerla convulsionar aún más. Chisato pierde la noción del tiempo, su mente se nubla entre la falta de aire y la sobrecarga de placer brutal.
Al final, exhausta, temblorosa y completamente rota, la mantienen abierta mientras cada hombre la llena hasta el fondo con su semen caliente y abundante. Siente cómo su interior se inunda una y otra vez, el líquido cálido acumulándose en su vientre, hinchándolo ligeramente. Yace inmóvil, respirando con dificultad, lágrimas interminables surcando su rostro, el cuerpo cubierto de marcas rojas, sudor y fluidos. Sus ojos vidriosos miran al vacío, murmurando palabras incoherentes de rendición total.
Los instructores se ríen, satisfechos. El entrenamiento ha sido un éxito: la heroína invencible ahora es solo un cuerpo derrotado, sensible y lleno, listo para más rondas si así lo deciden. Chisato, antes tan fuerte y alegre, ha caído en la más absoluta sumisión.
diciembre 18, 2025