Spectacled Sensei’s Reward Diary [3D][Descarga Mega y Mediafire] Online

En una tarde calurosa de verano, el sol brillaba intensamente a través de las ventanas de la habitación, pero el protagonista permanecía en casa, concentrado en sus estudios bajo la supervisión de su tutora. Ella era una mujer atractiva con gafas elegantes que enmarcaban sus ojos expresivos, cabello recogido en un moño profesional y un cuerpo voluptuoso que se ceñía bajo una blusa ajustada y una falda modesta. Siempre avergonzada pero dispuesta, había decidido recompensar cada avance en sus lecciones con gestos íntimos y cariñosos, solo entre ellos dos, para aliviar el estrés acumulado y motivarlo a seguir esforzándose.

Al terminar una sección difícil, ella se acercó con una sonrisa tímida. "Has hecho un gran progreso hoy", murmuró, sonrojada. Extendió las manos para desabrochar lentamente su camisa, exponiendo su piel suave y los senos generosos contenidos en un sostén delicado. Comenzó tocando sus propios pezones con dedos húmedos, masajeándolos en círculos lentos mientras gemía bajito, invitándolo a observar y unirse. Él se acercó, capturando uno con la boca, succionando con avidez mientras ella arqueaba la espalda, soltando chillidos suaves de placer.

Pronto, la recompensa escaló. Se arrodilló frente a él, bajando sus pantalones con cuidado para tomar su miembro endurecido con la mano. Lo masajeó primero sobre la tela de la ropa interior, sintiendo cómo palpitaba bajo sus dedos expertos, antes de liberarlo por completo. Lo envolvió con la boca cálida y húmeda, deslizándolo arriba y abajo en un ritmo constante y profundo, con saliva goteando por su barbilla mientras sus gafas se empañaban ligeramente. Sus mejillas se hundían con cada succión, y gemía alrededor de él, vibrando la sensación.

Cambió a una posición más relajada: se inclinó hacia adelante, permitiendo que él empujara entre sus senos abundantes en movimientos suaves y resbaladizos, apretándolos alrededor para crear una fricción perfecta. El vaivén la hacía jadear, sus pezones rozando contra su piel con cada avance. Luego, se giró, ofreciendo su espalda y nalgas redondeadas para que liberara chorros calientes sobre ellas, cubriéndola en una capa espesa y brillante que goteaba lentamente por su curva.

La intimidad continuó en la cama. Ella se posicionó encima, separando las piernas para descender lentamente sobre su erección, guiándola hacia su interior húmedo y acogedor. Bajó hasta el fondo con un suspiro prolongado, sintiendo cómo la llenaba por completo. Comenzó a moverse arriba y abajo con pasión creciente, sus caderas girando en círculos mientras los senos rebotaban rítmicamente frente a su rostro; él los amasaba con las manos, pellizcando los pezones endurecidos que respondían al instante. Aceleró el ritmo, empujando hacia arriba para encontrarse con cada descenso, el sonido de sus cuerpos chocando mezclado con sus gemidos repetidos y chillidos de éxtasis.

En otra escena, la colocó de lado, levantando una de sus piernas para penetrarla desde un ángulo nuevo y profundo, entrando y saliendo con embestidas firmes mientras sus manos recorrían su vientre y senos. Ella se mordía el labio, avergonzada pero disfrutando cada sensación, su cuerpo temblando de placer. El clímax llegó en oleadas: él se retiró para derramarse abundantemente sobre su torso, cuello y rostro sereno, marcándola con su esencia caliente que se escurrió por su piel.

La rutina se repitió en diferentes momentos: recompensas por cada lección completada, desde masajes prolongados en pezones hasta servicios orales intensos y penetraciones dulces en la cama o el sofá. Ella, siempre un poco tímida con las gafas ligeramente torcidas, se entregaba con devoción, convirtiendo el estudio en un espacio de placer mutuo y liberación del estrés. Cada encuentro terminaba con ella cubierta de su semilla, jadeante y satisfecha, lista para la siguiente "recompensa" que motivara su progreso. En esa habitación privada, el aprendizaje se fusionaba con el deseo crudo, tierno y sin censura, donde su rol de tutora se transformaba en el de una amante generosa e incondicional.

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febrero 20, 2026