学校の同級生の巨乳巫女といちゃらぶ関係になって朝から晩までヤリまくる話 The Motion Anime [3D][Descarga Mega y Mediafire] Online
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学校の同級生の巨乳巫女といちゃらぶ関係になって朝から晩までヤリまくる話 The Motion Anime
Yakumo siempre había sido la chica perfecta del curso: cabello largo negro azabache, ojos dulces y una figura que hacía imposible no mirarla dos veces, especialmente por aquellos pechos enormes que ni el uniforme escolar podía disimular del todo. Pero nadie imaginaba que detrás de esa apariencia de doncella de santuario se escondía una deseo insaciable.
Un día, sin previo aviso, ella me arrastró hasta su casa, el viejo santuario familiar al borde del pueblo. Apenas cruzamos el torii, cerró la puerta principal con llave y, con una sonrisa traviesa, se quitó el uniforme delante de mí. Debajo llevaba puesto un miko especial: tela blanca casi transparente que se pegaba a su piel sudorosa, el hakama rojo tan corto que dejaba ver sus muslos gruesos muslos y una abertura delantera que apenas cubría lo imprescindible. Sus pezones endurecidos se marcaban con claridad bajo la fina tela, y entre sus piernas ya brillaba un hilo transparente de excitación.
«Hoy voy a purificarte… todo el día», susurró mientras me empujaba contra el suelo del salón principal del santuario.
Empezó arrodillada, besándome con lengua profunda mientras sus manos bajaban mi cremallera y sacaban mi erección palpitante. Sin prisa, lamió desde la base hasta la punta, envolviéndome entero con su boca caliente boca, succionando fuerte hasta que gemí su nombre. Luego se subió encima, apartó la tela de su ropa interior a un lado y se hundió despacio, dejando que cada centímetro la llenara mientras sus paredes internas me apretaban como si nunca quisiera soltarme. Sus pechos rebotaban salvajemente con cada movimiento de cadera; los apretaba contra mi cara para que los chupara y mordiera mientras ella subía y bajaba sin parar, gimiendo alto, empapándonos a los dos.
Desde la mañana hasta la noche no paramos. En el altar, contra las columnas sagradas, en el jardín bajo la luna… Yakumo me montaba una y otra vez, pidiéndome que la llenara hasta el fondo, que le diera todo mi semen caliente dentro. Cada orgasmo suyo era más intenso que el anterior: se retorcía, lloriqueaba de placer, me arañaba la espalda y volvía a pedirme más. Al final del día estaba completamente cubierta de mí, su vientre hinchado, sus muslos temblando, pero aun así se arrastraba para lamerme y volver a empezar.
Porque ahora éramos novios de verdad… y su “exorcismo particular duraría para siempre.
diciembre 12, 2025