Mijukuna Hentai Soro Manko Kaori Paizuri to Iki Kuruinagara no Koshi Furi Chu Dashi SEX [3D][Descarga Mega y Mediafire] Online
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Mijukuna Hentai Soro Manko Kaori Paizuri to Iki Kuruinagara no Koshi Furi Chu Dashi SEX
Kaori era todavía bastante inexperta en las cuestiones del placer carnal. Su cuerpo poseía una sensibilidad extrema, capaz de alcanzar el clímax con la más mínima estimulación prolongada. Esa noche, en la intimidad de la habitación iluminada solo por una tenue luz, se encontraba arrodillada frente a él, con el rostro enrojecido y el corazón latiendo con fuerza.
Con manos temblorosas, tomó sus pechos generosos y suaves, presionándolos alrededor del miembro erecto y caliente que tenía delante. Comenzó a moverlos arriba y abajo con un ritmo torpe pero lleno de entusiasmo, sintiendo cómo la dureza palpitante se deslizaba entre su piel delicada y cálida. Cada roce enviaba descargas directas a su interior más sensible, humedeciéndola abundantemente. Sus pezones se endurecían contra la carne rígida, y en pocos minutos un primer orgasmo la recorrió sin aviso, haciendo que sus piernas flaquearan y un gemido agudo escapara de sus labios mientras su cuerpo se contraía.
—No puedo… ya viene otra vez… —murmuró ella, pero él solo sonrió y acarició su cabello, animándola a seguir.
Kaori aceleró el movimiento, apretando más fuerte sus pechos y dejando caer saliva para que todo resbalara con mayor facilidad. El vaivén constante entre sus senos la llevaba al borde constantemente. Un segundo clímax la golpeó con más intensidad, empapando sus muslos con su propia excitación mientras jadeaba sin control.
Él la levantó entonces y la sentó sobre su regazo, cara a cara. Kaori, con la mente ya nublada por el placer repetido, sintió la punta gruesa presionando contra su entrada mojada y resbaladiza. Bajó lentamente, permitiendo que la invadiera por completo, llenándola hasta el fondo. El placer fue instantáneo y abrumador. Su interior se apretó alrededor de él con fuerza, provocándole un tercer orgasmo que la hizo arquear la espalda y gritar, los ojos entrecerrados en éxtasis puro.
Empezó a moverse por instinto, balanceando las caderas en círculos y adelante y atrás, subiendo y bajando con un ritmo cada vez más desesperado. Cada descenso profundo hacía que su punto más sensible rozara contra él, enviándola a oleadas sucesivas de placer. Sus pechos rebotaban con fuerza contra el pecho de él, quien los tomó en sus manos, masajeándolos y estimulando los pezones erectos mientras ella cabalgaba sin descanso. Kaori perdía el control poco a poco; su mirada se volvía vidriosa, la saliva goteaba de su boca abierta y sus gemidos se transformaban en sollozos entrecortados.
—Más profundo… no pares, por favor… —suplicaba entre jadeos, aunque ya apenas era consciente de sus palabras.
Él la sujetó firmemente por las caderas, ayudándola a aumentar la velocidad y la profundidad de sus movimientos. El sonido húmedo y constante de sus cuerpos uniéndose llenaba el ambiente. Kaori llegó a un clímax tras otro, su interior contrayéndose rítmicamente alrededor de él, liberando chorros de su placer que los empapaban a ambos.
Finalmente, incapaz de contenerse más, él la abrazó con fuerza contra su cuerpo y liberó todo su semen caliente en pulsos profundos y abundantes dentro de ella. Kaori sintió cómo la llenaba por completo, el líquido espeso desbordándose ligeramente mientras un último orgasmo devastador la atravesaba, haciendo que todo su ser se rindiera sin ninguna reserva.
Exhausta, temblorosa y con la mirada perdida en un placer absoluto, Kaori se derrumbó sobre su pecho, completamente entregada. Su cuerpo seguía contrayéndose en pequeños espasmos, ansioso aún por más contacto, más calor y más entrega total. Había perdido toda razón, convertida solo en una masa sensible y adicta al éxtasis que él le provocaba.
marzo 27, 2026